• Su
composición nutricional es agua (aprox. 80%),
hidratos de carbono, en torno
a un 19% del total, y proteínas, que abarcan un
2% de su composición, siendo éstas de gran valor
biológico (de igual calidad que las de la carne),
muy baja en grasas y con un porcentaje estimado
del 2% de fibra, siendo el colesterol un elemento
inexistente en este tubérculo.
• Rica en vitaminas
del tipo B y C, así como en potasio y magnesio,
elementos importantes en la regulación cerebral.
• Para un mayor
aprovechamiento nutricional debemos cocinar las
patatas con piel, en olla con un poco de agua
y sal, ya que en muchos de sus nutrientes están
justo debajo de la piel (sobre todo la vitamina
C).
• El aporte
calórico es relativamente bajo, debiéndose su
incremento principalmente a su modo de cocinado (80 calorías/100 g cocidas al vapor).
• Para eliminar
la solanina debemos retirar las zonas verdes
de la patata y los posibles brotes.
La patata es, por tanto, un excelente alimento,
con calidad nutritiva superior a la pasta gracias
a su contenido en vitaminas y minerales y muy
sano, con un contenido calórico medio-bajo en
función del tipo de preparación que se realice.
Ha alimentado durante muchos años a las familias,
mejorando su calidad de vida. Todavía hoy es
un alimento de calidad que deberíamos mantener
en nuestra dieta habitualmente. |